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El alza del precio de la plata socava el paradigma de reducción de costes de la energía fotovoltaica.
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El alza del precio de la plata socava el paradigma de reducción de costes de la energía fotovoltaica.

2025-12-20

El alza del precio de la plata socava el paradigma de reducción de costes fotovoltaicos: la reorganización del sector se acelera, con la reducción/sustitución de la plata y la repercusión de los costes como imperativos.

Recientemente, los precios internacionales de la plata han experimentado un aumento drástico. El precio de la plata al contado se disparó desde aproximadamente 30 dólares por onza a principios de 2025 hasta 67 dólares por onza el 19 de diciembre, lo que representa un incremento del 132,11 % en lo que va del año, superando con creces la ganancia del oro del 63 % en el mismo período. El 3 de diciembre, incluso superó los 58,97 dólares por onza, alcanzando un máximo histórico. Como material conductor fundamental en la industria fotovoltaica (FV), la escasez estructural de plata y el vertiginoso aumento de sus precios están socavando el paradigma de reducción de costos en el que el sector FV se ha basado durante años. Esto está obligando a la industria a acelerar la sustitución tecnológica o la repercusión de los costos, lo que desencadena una inminente reestructuración del sector.

El repunte de la plata: no se trata de especulación a corto plazo, sino de un desequilibrio estructural entre la oferta y la demanda.

A diferencia de la especulación a corto plazo sobre futuros, el principal motor de este repunte de la plata reside en el desequilibrio estructural global entre la oferta y la demanda. Por el lado de la demanda, el crecimiento explosivo de la industria de las energías renovables ha elevado a la plata a la categoría de "materia prima esencial". Cabe destacar que la industria fotovoltaica se ha convertido en el mayor consumidor de plata. Según datos del sector, el consumo mundial de plata para aplicaciones fotovoltaicas alcanzó las 7.560 toneladas en 2025 —el doble que en 2022— y representa el 55% de la demanda mundial total de plata (frente a solo el 20% en 2022). Cada gigavatio (GW) de capacidad fotovoltaica instalada requiere entre 8 y 10 toneladas de plata. Con las nuevas instalaciones fotovoltaicas globales proyectadas para superar los 600 GW en 2025, el consumo de plata solo en el sector fotovoltaico superará las 5.000 toneladas anuales. Además, los vehículos de energías renovables consumen siete veces más plata que los vehículos de combustible tradicionales (entre 25 y 50 gramos por vehículo). Combinado con la creciente demanda de campos emergentes como los servidores de IA y las estaciones base 5G, esto intensifica aún más la presión sobre el suministro de plata.

La escasez de oferta ha exacerbado la volatilidad de los precios. Actualmente, la producción mundial anual de plata se ha estancado en torno a las 26.000 toneladas, y el 72% de la plata producida es un subproducto de metales importantes como el cobre, el plomo y el zinc; las minas de plata independientes representan una proporción insignificante. El ciclo de expansión de las minas de subproductos se extiende entre 5 y 8 años, lo que hace inviables los incrementos de oferta a corto plazo. Mientras tanto, la producción de los principales países productores continúa disminuyendo: México, el mayor productor mundial de plata, experimentó una caída interanual del 3% en 2024, mientras que la producción de China disminuyó un 5% interanual en medio de políticas ambientales más estrictas. Ante esta brecha entre la oferta y la demanda, las reservas mundiales de plata se han desplomado a un mínimo histórico, suficiente para cubrir apenas 1,2 meses de consumo, y es improbable que la escasez estructural se revierta a corto plazo. La industria reconoce ampliamente que la plata ha pasado de ser un metal precioso tradicional a un metal industrial estratégico fundamental en la nueva era energética, sirviendo como un "material crítico para la transmisión y distribución de energía" en el sector.

La industria fotovoltaica bajo presión: los costos de la pasta de plata superan a los de las obleas de silicio y se convierten en el principal factor de aumento de costos.

La principal aplicación de la plata en la industria fotovoltaica es la pasta de plata, que actúa como los "vasos sanguíneos" de las células solares, formando rejillas conductoras en la superficie de las células para captar la corriente. Cada célula solar consume aproximadamente entre 50 y 70 miligramos de pasta de plata (equivalente a 1/10 del peso de un clip), pero su coste es asombroso.

Con el vertiginoso aumento del precio de la plata, el coste de la pasta de plata ha superado oficialmente al de las obleas de silicio, convirtiéndose en el material más caro de las células solares. Los datos muestran que, en las baterías TOPCon convencionales actuales, la pasta de plata representa más del 30 % del coste total de las células y más del 50 % del coste de los componentes que no son de silicio. Al precio actual de la plata de 67 dólares por onza, el coste de la pasta de plata por cada GW de células solares alcanza los 240 millones de yuanes (aproximadamente 33,6 millones de dólares según el tipo de cambio actual). El alza del precio de la plata ha desencadenado una reacción en cadena: cada aumento del 15 % en el precio de la plata añade aproximadamente entre 0,0043 y 0,0057 dólares por vatio al coste de los módulos fotovoltaicos, lo que reduce directamente los beneficios de las empresas. Recientemente, numerosas empresas fotovoltaicas han anunciado sucesivos aumentos de precio de los módulos. El 19 de diciembre, Longi Green Energy declaró explícitamente que aumentaría el precio de los módulos entre 0,0028 y 0,0057 dólares por vatio, citando el alza del precio de la plata como principal factor determinante del coste.

Paradoja tecnológica: La tecnología TOPCon de alta eficiencia atrapada en el dilema de "más avanzado = mayor consumo de plata".

Cabe destacar que la tecnología TOPCon de alta eficiencia —actualmente el foco del avance de la industria fotovoltaica— se enfrenta a una paradoja: «cuanto más avanzada es la tecnología, mayor es el consumo de plata». Debido al diseño de doble cara de las baterías TOPCon, tanto la superficie frontal como la posterior requieren un recubrimiento de pasta de plata. Además, sus estructuras de electrodos más complejas dan como resultado un consumo de pasta de plata superior en más del 30 % al de la tecnología PERC de la generación anterior.

Los datos del sector ponen de manifiesto importantes disparidades en el consumo de pasta de plata entre las distintas tecnologías de baterías: las baterías PERC consumen entre 6 y 8 mg/W, las TOPCon entre 10 y 13 mg/W, las BC 14 mg/W y las HJT no optimizadas hasta 15-17 mg/W. En particular, los módulos TOPCon de alta eficiencia de más de 640 W que se promocionan actualmente en el mercado consumen un 30 % más de plata que los módulos TOPCon estándar, e incluso un 35 % más que los módulos BC. Esto significa que, a medida que la tecnología fotovoltaica avanza hacia una mayor eficiencia, se intensifican las presiones sobre el coste de la plata. Si los precios de la plata siguen subiendo, el coste de los módulos TOPCon de alta eficiencia podría superar al de los módulos BC, lo que mermaría gravemente su competitividad en el mercado.

Vías innovadoras: Doble vía de reducción/sustitución de plata y repercusión de costes.

El vertiginoso aumento del precio de la plata ha trastocado la lógica fundamental de reducción de costes de la industria fotovoltaica, haciendo inevitable una reestructuración acelerada del sector. Ante este "cuello de botella de la plata", las empresas fotovoltaicas están impulsando dos vías innovadoras: la sustitución tecnológica mediante la optimización de la reducción de plata y la repercusión de los costes en los sectores posteriores de la cadena de valor.

En el ámbito técnico, las tecnologías de reducción y sustitución de plata han entrado en aplicación a gran escala. Entre ellas, la tecnología 0BB (sin barra colectora) puede reducir el consumo de pasta de plata entre un 20 % y un 40 %, disminuyendo los costes a entre 0,0014 y 0,0085 dólares por vatio. La pasta de cobre recubierta de plata logra ahorros de costes al reducir el contenido de plata al 30 %; ya se utiliza ampliamente en baterías HJT y se prevé que capture el 92 % del mercado en 2025. La tecnología TOPCon de bajo contenido de plata, mediante un diseño de electrodo especializado, reduce el consumo de plata a 7 mg/W (una disminución del 40 %) con una pérdida de eficiencia de tan solo el 0,1 % al 0,2 %. Además, la ruta técnica de sustitución de la plata por cobre ha comenzado la producción en masa de prueba en baterías BC, emergiendo como una dirección clave para la sustitución a largo plazo.

En lo que respecta a la repercusión de costes, una oleada de subidas de precios en los módulos fotovoltaicos ha sacudido recientemente el sector. Además de Longi Green Energy, empresas líderes como JinkoSolar y Trina Solar han incrementado sus precios, intentando trasladar la presión de los costes derivados del aumento del precio de la plata a los compradores finales. Los expertos del sector analizan que, independientemente de si las empresas optan por la sustitución tecnológica o la repercusión de costes, las pequeñas y medianas empresas (pymes) se enfrentarán a mayores dificultades para sobrevivir debido a su escasa capacidad de inversión y a la lenta evolución tecnológica, lo que probablemente impulsará una mayor consolidación del sector.

Cabe destacar que este aumento en el precio de la plata también ha impulsado a la industria a reevaluar su estructura de costos de materiales, convirtiéndose en un consenso generalizado la necesidad de superar la dependencia del silicio y mantener una vigilancia constante ante los riesgos asociados a la plata. De cara al futuro, la competencia en la industria fotovoltaica no solo dependerá de la eficiencia, sino también del control de los costos de los materiales y de la capacidad de sustitución tecnológica. La plata se ha consolidado como el próximo factor decisivo para el éxito o el fracaso de la industria fotovoltaica.